domingo, 29 de marzo de 2009

Beatus Ille

Antonio Muñoz Molina, Beatus Ille, Barcelona, Seix Barral, 1989.

Primera novela de Muñoz Molina, Beatus Ille ya muestra el magisterio literario que el autor derrocha a lo largo de su ya amplia obra. Nos escontramos ante uno de los escritores más importates de la narrativa actual en lengua castellana y de eso se dará amplia cuenta el lector desde el primer capítulo de esta novela. El que se acerque al libro quedará rapidamente preso no sólo de una historia que nos descubre personajes fascinantes, sino de la ágil prosa que a cada momento nos parecerá poesía, y es que este libro invita como pocos a leerlo en voz alta saboreando las palabras que poco a poco van trenzando la trama.
Minaya, un joven estudiante de literatura, regresa a la Mágina de su niñez huyendo del acoso al que lo somete la policía franquista y en busca de materiales para reconstruir la vida y la obra de Jacinto Solana, un olvidado poeta republicano de la generación del 27 de quien alguien le ha hablado entre las clases de su universidad madrileña. Tras descubrir las relaciones de Solana con una parte de su familia comenzará una investigación que le llevará a los difíciles años de la Guerra Civil y a unos personajes llenos de misterio y poesía, que parecían esperar a que Minaya fuera desenredando sus secretos.
El tiempo en Mágina, que parece una ciudad detenida en un pasado que se vuelve presente con los relatos que el protagonista va desempolvando, es vivido como una tregua por Minaya que va desenmascarando al hilo de sus descubrimientos un sorprendente final.
Antonio Muñoz Molina es autor de un buen número de obras, entre las que destacan, El invierno en Lisboa, Los misterios de Madrid o El jinete polaco.



viernes, 27 de febrero de 2009

Coerción, capital y los Estados europeos 990-1990

Charles Tilly, Coerción, capital y los Estados europeos 990-1990, Alianza Editorial, Madrid, 1992.
Título original: Coercion, Capital and European States. A. D. 990-1990
Versión española de Eva Rodríguez Halfter

Para Charles Tilly (1929-2008), no cabe duda de que la guerra y la necesidad de procurarse los medios y recursos necesarios para llevarla a cabo, fue lo que llevó a la configuración del Estado. Este libro trata de las diferentes medios de que se fueron valiendo los Estados para arrancar esos recursos a unas sociedades en muchos casos renuentes y como ese mismo proceso fue haciendo unos Estados cada vez más fuertes hasta llegar a los Estados nacionales tal y como los conocemos en la actualidad.
Así, en el milenio que abarca la obra, los Estados habrían atravesado una serie de etapas de las cuales cada vez saldrían más reforzados de ese tira y afloja entre poder y sociedad para la obtención de recursos, y a través de las cuales el Estado iría extendiendo su ámbito de actuación y centralizándose, a la vez que diversificaba sus funciones para dar respuesta a las demandas de los diferentes sectores sociales que planteaban sus exigencias a cambio de su colaboración.
Por supuesto que no ha habido un único camino en este sentido, y Tilly plantea tres diferentes caminos recorridos por los Estados europeos. Estas trayectorias serían: La intensiva en coerción, la intensiva en capital y la trayectoria de coerción capitalizada. La primera, se daría en zonas con una pobre urbanización, como sería el caso de Polonia o Rusia, la segunda en zonas primordialmente urbanas como los países bajos y la tercera, la que finalmente llevaría al Estado nacional actual, que se dio en zonas mixtas como Francia o el Reino Unidos.
A través de estos diez siglos, los imperios, grandes recaudadores de tributos, así como las ciudades-estado o las federaciones, muy intensivas en capital, tuvieron que ir dejando paso a las naciones que se fueron construyendo en un equilibrio que a la postre resultó más eficiente y se fue imponiendo en el sistema europeo. Además los europeos extendieron el sistema de naciones por toda la tierra, siendo este sistema el que rige hoy día nuestra planeta, después de que tras la segunda guerra mundial y el proceso descolonizador, decenas de nuevas naciones se fueran añadiendo en diferentes oleadas a las ya existentes.
Termina Tilly su libro, con una reflexión sobre las dificultades que están teniendo las nuevas naciones del Tercer Mundo, para alcanzar el desarrollo de las democracias occidentales y el papel que los militares están jugando en esos lugares como retardantes del proceso democratizador con sus continuos golpes apoyados en muchas ocasiones por agentes externos. Y es que en el Tercer Mundo, a diferencia de Occidente, donde la fuerza militar ha quedado supeditada al poder civil, los ejércitos en muchas ocasiones pretender confundirse con el Estado mismo.
Charles Tilly, sociólogo estadounidense recientemente fallecido, es saludado por muchos como el fundador de la sociología del Siglo XXI, y tiene una ingente obra bibliográfica en la que destaca Revoluciones europeas 1492-1992, libro por el que recibió el prestigioso Premio Amalfi de Ciencias Sociales.

lunes, 16 de febrero de 2009

Días de llamas

Juan Iturralde, Días de llamas, Ediciones B, Barcelona, 1987
Prólogo de Carmen Martín Gaite

Considerada por algunos como la mejor novela de nuestra guerra civil, Días de llamas es sin embargo una gran desconocida en el panorama literario español. Aparecida por primera vez en 1979, por tanto en plena transición, cuando muchos se empeñaban en enterrar bajo toneladas de olvido el mayor y más terrible acontecimiento de nuestro siglo XX, fue muy bien recibida por la crítica pero pasó desapercibida para el público lector que la mantuvo alejada de sus domésticas estanterías. Escrita bajo seudónimo, Juan Iturralde esconde detrás de sí a José María Pérez Prat, fallecido en 1999 y que ejerció de abogado del estado mientras era en realidad novelista encubierto.
En la novela, el protagonista Tomás Labayen, un joven juez que a pesar de su fidelidad al gobierno republicano acaba en una cheka temiendo que en cualquier momento le llamen para ir a darle "el paseo", se pregunta como ha lledado hasta allí. Comienza así una historia, desarrollada en el Madrid de los primeros meses de la guerra, que nos llevará de la mano de Tomás por los diversos acontecimientos que marcan el paso de una normalidad veraniega a una situación de guerra civil que romperá en pedazos la cotidianidad de la ciudad y la de todos y cada uno de sus habitantes.
Tomás representa a esos, que siendo fieles al gobierno no pueden comprender la violencia que se va desarrollando a su alrededor. Los paseos, las detenciones sin cargos, arbitrarias en muchas ocasiones, como la suya misma, en una ciudad sitiada donde la venganza, las noticias de las masacres perpretadas por los nacionales y el miedo a la quinta columna lleva a los milicianos a cometer las mayores injusticias.
A Tomás Labayen la guerra se lo rompe todo. Su historia de amor, su familia, su actividad de juez, su Madrid, y desde un garage convertido en cárcel trata de buscar un sentido a todo lo que está pasando.
No sé si Juan Iturralde recibirá en este décimo aniversario de su muerte muchos homenajes, yo desde luego, recomiendo la lectura de este libro.















viernes, 13 de febrero de 2009

Transiciones de la Antigüedad al feudalismo


Perry Anderson, Transiciones de la Antigüedad al feudalismo, Madrid, Siglo XXI, 1990.
Título original: Passages from Antiquity to feudalism
Traducción de Santos Juliá
Perry Anderson está considerado como uno de los principales historiadores marxistas contemporáneos. Su trayectoria intelectual le ha llevado por caminos que van desde el absolutismo europeo a las transiciones iberoamericanas, pasando por los cambios acaecidos en el marxismo occidental o los orígenes del postmodernismo.
En esta obra plantea un exhaustivo estudio sobre los cambios que se produjeron en la Europa occidental al pasar del modo de producción esclavista, característico de la Antigüedad, al modo de producción feudal típico de la Edad media. Para ello, en primer lugar repasa la sociedad y la economía del mundo antiguo greco-romano hasta las invasiones que le pusieron fin, para luego estudiar los modos económicos de los pueblos bárbaros hasta llegar a la definitiva síntesis de ambos modos de producción que desembocaron en el feudalismo. Tras esto analiza Anderson, las diferentes etapas que se sucedieron hasta llegar al modo feudal clásico que se dió en Europa entre el Loira y el Rhin, pero sin detenerse ahí, ya que continúa su estudio atendiendo a las diferencias que se daban en la geografía europea fuera de este especio, analizando las diferentes características y peculiaridades de cada región.
Un libro muy recomendable, para todos aquellos interesados en las transiciones entre periodos históricos.

miércoles, 21 de enero de 2009

La imagen romántica de España. Arte y arquitectura del siglo XIX


Francisco Calvo Serraller, La imagen romántica de España. Arte y arquitectura del siglo XIX, Madrid, Alianza, 1995.

Antes de la Guerra de Independencia eran muy pocos los extranjeros que decidían viajar por España. Nuestro país era considerado un lugar atrasado de cuya visita el viajero ilustrado no podía sacar mucho provecho. Sin embargo, después de la guerra y con la eclosión del movimiento romántico, se puede hablar de una auténtica hispanofilia por toda Europa, de manera que el viaje por excelencia de la juventud romántica será el viaje a España.
No puede extrañar por tanto que los caminos y las ciudades españolas, se llenaran de escritores y artistas plásticos que hastiados de la vida burguesa de sus ciudades europeas, buscando lo diferente, lo curioso y lo pintoresco, llegaban al que habían convertido en el país romántico por excelencia.
La fama que los españoles habían adquirido en la lucha contra los franceses, la rica herencia medieval tan del gusto romántico, la ausencia del progreso que a caballo de la revolución industrial se extendía por Europa, y el deseo de conocer la tierra española que más apreciaban: Andalucía, quintaesencia de lo romántico con sus gitanas, sus bandoleros y sus misterios orientales, fueron un auténtico imán para estos artistas, ante la sorpresa de los locales.
El libro, que recoge una selección de artículos del autor ya publicados anteriormente en revistas especializadas y en libros colectivos, se presenta a su vez dividido en dos partes.
En la primera parte Calvo Serraller, a través de los diferentes capítulos analiza el descubrimiento de España por los románticos, con especial atención al viaje pintoresco, entendiendo la palabra como algo digno de ser pintado y el descubrimiento de la pintura española por los artistas europeos que anteriormente apenas se habían interesado por ella. Analiza también la figura de Goya, ensalzado por los pintores europeos cuando apenas había creado escuela en España. Analiza también la pintura costumbrista española, con especial atención a la importante escuela del costumbrismo andaluz. La Sevilla romántica merece especial atención para el autor. Sevilla se convirtió en el lugar al que llegar para cualquier viajero por España, allí esperaba el mito de la andaluza y su prestigio oriental, cuando Andalucía y Sevilla se convirtieron en el paradigma de lo español. Dedica también el autor unos capítulos a la conformación y desarrollo de la pintura romántica en nuestro país, con especial atención a las discusiones que se establecieron en torno al tema del paisaje.
La segunda parte del libro tiene como protagonista a la arquitectura española del siglo XIX, prestando atención a los problemas que tuvo para desarrollarse, en una época de convulsiones políticas y de importante carestía económica. Es de destacar la importancia que tuvo la desamortización eclesiástica en las ciudades y su repercusión en la arquitectura y en el urbanismo, y que en general puede considerarse una ocasión perdida de cara a haber construido edificios y ciudades más habitables. Se ocupa el autor de las transformaciones urbanas de las principales ciudades, con el derribo de murallas y los ensanches que espaciadamente se fueron realizando en ellas, y que generalmente fracasaron en sus intenciones urbanística debido a la permisividad de la clase política y a la especulación en busca de riqueza rápida, dejando un legado que aún seguimos sufriendo en nuestras ciudades.

Foto: Carlos Haes: Los Picos de Europa, Museo del Prado.

viernes, 2 de enero de 2009

Los mitos de la Historia de España


Fernando García de Cortázar, Los mitos de la Historia de España, Barcelona, Planeta, 2003.

García de Cortázar es uno de los historiadores españoles más leídos de la actualidad, gran divulgador de nuestra historia, algunos de sus libros como Breve Historia de España se han convertido en auténticos best sellers.
En el libro que nos traemos entre manos, el profesor bilbaíno, desenmascara muchos de los mitos de la historia que en la España actual son dados por realidades de nuestro pasado después de haber sido repetidos hasta el cansancio por propios y extraños.
"España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma..." decía Menéndez Pelayo, recordando aquellos albores de la modernidad en que España a capa y espada como es de ley, defendía la única fe verdadera por los campos de Europa, mientras la extendía por nuevos mundos para mayor gloria de Dios. Repetía así la idea de una España religiosa hasta la médula, olvidando la importante tradición anticlerical que recorre el pensamiento español moderno y contemporáneo.
El exilio republicano de 1939 ha quedado en el imaginario colectivo de los españoles, como una de las mayores afrentas que unos españoles han hecho a otros, negándole la tierra y la raíz, condenándoles a vivir y morir en lugares extraños, privando al país de las mejores mentes y de los más progresistas espíritus. Y no es para menos, porque ese éxodo obligado huyendo de la victoria y la venganza de Franco ha quedado como una de las grandes ignominias de nuestro pasado. Tanto, que ha hecho olvidar otros exilios, más lejanos, pero no menos ignominiosos. García de Cortázar en uno de los capítulos de este obra, nos recuerda esos otros exilios en que miles de españoles tuvieron que coger la puerta de salida hacia ser hijos de ninguna parte. los judíos expulsados en 1492, que se llevaron las llaves de Sefarad y aún sus descendientes las guadan como tesoros. Los moriscos definitivamente expulsados en 1609 por la Pax Hispánica de Felipe III. Los que huyeron de la persecución religiosa por soñar un cristianismo más humano. Los ilustrados como Olavide. Los afrancesados que tuvieron la mala suerte de que sus ideas las representara un rey extranjero. Los liberales cuando Fernando VII volvió de su particular exilio para echarlos a ellos. Los carlistas que vivían en el pasado cuando España quería agarrar por fin el presente. En fin, a los españoles nos costó habituarnos a vivir en la misma casa con los que piensan diferente.
Otro mito es el de la España romántica, aquella de los bandoleros y las majas con navaja escondida. Áquella que no era europea sino africana, la de aquéllos escritores viajeros del XIX que no veían sino lo que querían ver y nos dejaron escritas no la realidad sino sus fantasías.
Estos mitos y otros muchos son desgranados en este libro a través de nueve capítulos de amena lectura.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Mujeres a la orilla del río

Heinrich Böll, Mujeres a la orilla del río, Barcelona, Plaza & Janes, 1989.



El autor fallecido en 1985 es uno de los escritores alemanes más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Soldado en la segunda guerra mundial, tras su regreso a su patria en 1947 tras estar prisionero en campos de concentración de Francia y Bélgica se consagró definitivamente a la literatura, dejándonos una amplia obra que fue reconocida con el Premio Nobel en 1972 y en la que destacan libros como El pan de los años mozos, Billar a las nueve y media o la celebrada Opiniones de un payaso.

En Mujeres a la orilla del río, Böll repite algunos de los temas que recorren su obra, tales como la crítica a los corruptos entresijos de la política alemana de la posguerra, la hipocresía de los políticos católicos de fachada y sus relaciones con la Iglesia y el ejército. Así como los recuerdos de la guerra y los díficiles años de la reconstrucción cuando la miseria y el hambre campaban a sus anchas. Esta vez las protagonista son dos mujeres, ambas esposas de altos cargos del gobierno alemán de Bonn, que a través de sus miedos, sus recuerdos y su visión del mundo, y sus en ocasiones difíciles relaciones con sus maridos, irán tejiendo una historia donde irán saliendo los oscuros asuntos del poder. La novela está ambientada en el Bonn de los años setenta, y su estructura es el de una obra teatral, donde los monólogos y las conversaciones de los personajes marcan el ritmo de la obra.

Foto de cabecera: El Rhin a su paso por Bonn.