martes, 2 de febrero de 2010

La Alemania de Weimar. Presagio y tragedia


Eric D. Weitz, La Alemania de Weimar. Presagio y tragedia, Madrid, Turner, 2009
Título original: Weimar Germany. Promise and Tragedy
Traducción de Gregorio Cantera

El Imperio alemán fue uno de los cuatro imperios que desaparecieron con el fin de la Primera Guerra Mundial, el gobierno autoritario del Kaiser dió paso a una República que a pesar de todas las dificultades a las que tuvo que enfrentarse intentó cambiar la faz de Alemania y convertirla en una democracia plena, quizás la más avanzada de Europa en su época.
Internarse en el periodo que abarca desde 1918 a 1933, es acercarse en el caso de Alemania a una de las etapas más innovadoras y creativas de la historia contemporánea de Europa. Por primera vez el voto fue extendido hasta alcanzar a toda la población incluidas por fin las mujeres, los derechos sociales como el derecho al trabajo, a la educación, a la vivienda, etc... quedaban plasmados en una constitución. Los poderes propios del Antiguo Régimen, como la nobleza, la Iglesia y el ejército, tan importantes en Alemania, tenían que dejar paso a la ciudadanía.
No es extraño que en esta época de cambios, la cultura se desarrollara con una fuerza creativa sin precedentes. Basta con recordar algunos nombres bien conocidos para hacernos una idea de la explosión artística que coincidió con los años de Weimar, así Thomas Mann o Bertoldt Brecht en literatura, Kirchner, Grosz o Hanna Höch en pintura, Moholy-Nagy y August Sander en fotografía, sin olvidar la filosofía de Heidegger o el cine expresionista alemán.
Mención aparte merece la arquitectura de la época y que en buena medida puso las bases del movimiento moderno. De nuevo aparecen nombres de sobra conocidos tales como Gropius, fundador de la Bauhaus, Peter Berehns, Bruno Taut o Eric Mendelsohn, que construyeron nuevos edificios para una nueva Alemania.
Pero la historia de la República de Weimar es también la historia de un fracaso, con un comienzo díficil en el que tuvo que asumir las consecuencias de la derrota en la Gran Guerra con su secuela de pérdidas territoriales y de pago de reparaciones, fue presa fácil de aquellos que no estaban dispuestos a tolerar un régimen democrático. Desde el primer momento fue acusada de haber traicionado al país al aceptar las condiciones de paz, y desde muy pronto tuvo que enfrentarse a golpes que trataron de echarla abajo, entre ellos el putsch de Hitler de 1923 en una cervecería de Munich. Acosada por la vieja y la nueva derecha aún más radical, tuvo que afrontar uno de los periodos económicos más difíciles del Siglo XX, incluyendo la etapa de la hiper-inflación y la crisis de 1929 con sus legiones de parados abocados a la miseria. El final es bien conocido por todos, el 30 de Enero de 1933 los nazis con Hitler a la cabeza llegaban al poder en Alemania.
Este libro nos muestra lo díficil que lo ha tenido la democracia para abrirse paso y lo frágil que son en realidad las libertades que creemos seguras. El lector un poco entendido no tardará en encontrar paralelismos con otras experiencias democráticas como la República española, acosadas por todos los medios hasta hacerlas saltar en pedazos.








jueves, 10 de diciembre de 2009

La destrucción de la democracia en España

Paul Preston, La destrucción de la democracia en España. Reforma, reacción y revolución en la Segunda República, Madrid, Alianza, 1987.
Título original: The Coming of the Spanish Civil War
Versión castellana de Jerónimo Gonzalo



La llegada de la Segunda República y el proceso reformista y modernizador que con ella se inició, suponía una amenaza directa para la estructura socio-económica vigente en nuestro país por aquel entonces. Los importantes cambios que iban desde el apartamiento de la Iglesia Católica del sistema educativo a una legislación laboral acorde con los tiempos, pasando por una reforma agraria que acabara con el subempleo crónico y la miseria en el campo, fue vista por las oligarquías terratenientes e industriales así como por la jerarquía eclesiástica como un ataque directo al control social que venían ejerciendo.
Parapetadas en la intransigencia, la derecha española representada mayoritariamente por la CEDA de Gil Robles, pasó del intento de obstruccionismo en el periodo reformista de 1931-1933 a la utilización de los resortes democráticos legales, con el fin de llegar al poder y desde allí establecer un Estado Corporativo en el denominado bienio negro. Al quedar cerrado éste camino por la victoria del Frente Popular en las elecciones de 1936, la derecha entendió que sólo la intervención del ejército evitaría el triunfo del programa reformador de los republicanos, y se agrupó detrás de los generales en el alzamiento militar de Julio.
En el primer bienio, social-azañista, desde el gobierno se intentó desarrollar el proceso reformador que colocara a España entre las naciones modernas con la decidida oposición de la derecha legalista en el parlamento. A pesar de ello se sacó adelante una nueva constitución, y se llevaron adelante importantes avances sobre todo en educación y en legislación laboral.
Por contra, el segundo bienio, radical-cedista, supuso el desmantelamiento sin contemplaciones de todo lo avanzado anteriormente y una política de represión contra los trabajadores que alcanzó en el campo sus más dramáticas consecuencias. Durante este periodo y ante la posibilidad de que la CEDA llegara al gobierno y desde allí tratará de destruir la democracia republicana como había ocurrido en Alemania en 1933, los partidos obreros se levantaron en Octubre de 1934 en la conocida como Revolución de Asturias, tras la cuál se endureció la represión contra los partidos de izquierdas.
Finalmente, tras las elecciones de Febrero de 1936, la situación se irá volviendo cada vez más violenta con una mayor presencia en las calles de los extremistas, mientras que el gobierno muestra una debilidad que será utilizada por los militares como excusa para el alzamiento.
Paul Preston, gran conocedor de la historia contemporánea de España, sigue en este libro la estela de otros grandes hispanistas como Gerald Brenan o Raymond Carr, con una obra magníficamente documentada y que demuestra una infatigable labor de investigación.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Londres 1851-1901. La era victoriana o el triunfo de las desigualdades


Mónica Charlot y Roland Marx, Londres 1851-1901. La era victoriana o el triunfo de las desigualdades, madrid, Alianza, 1993.
Título original: Londres, 1851-1901. L`ère Victorienne ou le trionphe des inégalités
Versión española de Juan Antonio Matesanz


En 1851 se inaugura en Londres la primea Exposición Universal apadrinada por el príncipe Alberto, el objetivo de la exposición está claro en la mente de sus impulsores, mostrar la preeminencia de Gran Bretaña entre todas las naciones del momento. No sólo su imperio es ya el más extenso y sus flotas dominan todos los mares, además las naciones tienen que reconocer la superioridad y el dinamismo de la industria británica que ha contribuído a alumbrar un mundo moderno que ha abierto un camino que todos los países han de seguir en pos del progreso y un mayor desarrollo. Londres, la gran urbe que es centro y eje de su poder se eleva sobre todas las ciudades. El Crystal Palace, mole de hierro y cristal se erige en catedral de la nueva era.
Londres en esta época es el inmenso prototipo de un mundo en transformación, la ciudad triplica su población en este periodo, a ella afluyen por miles los campesinos que han sido expulsados de sus tierras por la creciente mecanización y que esperan ganarse la vida en la gran ciudad. Estos obreros llenarán los barrios pobres que serán la constante preocupación de los higienistas por sus malas condiciones sanitarias.
La city se convertirá ya en esta época en el corazón de la economía mundial, allí se toman las decisiones que afectarán hasta en los más recónditos lugares del planeta, banqueros de todo el mundo disputarán por tener sucursal abierta en este pequeño espacio donde se maneja la riqueza del mundo.
Londres será también la ciudad dual por excelencia, se podría pasar de la más escandalosa riqueza a la más absoluta miseria andando sólo unas pocas millas, la gran urbe moderna es también la ciudad de todas las desigualdades. No es extraño que se convirtiera en el punto de llegada de todos los rebeldes, aquí vivirá y escribirá Carlos Marx desde 1850 y aquí se establecerá la I internacional hasta 1873.
En esta segunda mitad del Siglo XIX, Londres se nos presenta como una ciudad apasionante, ciudad a la vez del lujo y la fetidez, sociedad dual por excelencia. Una ciudad donde conviven nobles, banqueros, legiones de obreros, escritores, conspiradores de todas las clases, prostitutas, criminales, donde se enfrentan los más altos ideales con las más bajas pasiones, Sherlok holmes con Jack el destripador.

Foto de cabecera: William logsdail, St. Martin´s in the fields, 1888. The Tate Gallery. Londres

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Abecedario (subjetivo) de la Globalización


Ignacio Ramonet, Ramón Chao, Jacek Wozniak, Abecedario (subjetivo) de la globalización, Barcelona, Seix Barral, 2004.
Traducciones de Daniel Alcoba, Gonzalo Garcés, Ferran Meler, Marina Pino, Agnès Reboud
Título original: Abécédaire partiel, et partial, de la mondialisation

Nuestro mundo entró desde finales de los años setenta en una nueva era caracterizada por una ola de conquistas sin precedentes desde la época de la colonización. Pero en vez de los Estados, los nuevos conquistadores son los grandes grupos empresariales y financieros cada vez más concentrados los que amenazan con meterse el mundo en el bolsillo y su principal enemigo a batir son los anacrónicos Estados-Nación con sus anacrónicas regulaciones económicas.
Como buenos conquistadores estos grupos sin patria ni más ley que la del dinero no están dispuestos a detenerse ante minucias como los derechos de las personas y de los pueblos, o la de gradación sin remedio de nuestro planeta. La única bandera que reconocen es la de la libertad económica.
Ante esta apisonadora neoliberal la democracia siempre parece tener las de perder y a los gobiernos no quedarles más opción que agachar la cabeza ante los nuevos amos del mundo.
Este libro bien puede ser una guía para esta nueva época, para comprenderla y para explicarla, incluso para combatirla con fundamentos. Aquí encontraremos trabajados comentarios sobres los nuevos jefes de la situación, de esa vanguardia liberal que representan el FMI, el Banco Mundial o la OMC que por donde pasan no vuelve a crecer la hierba. Encontraremos deslocalizaciones, Multinacionales, Trabajo infantil, desreguladores, bancos y piratas de todo tipo. Pero también encontraremos muchos términos que representan nuevas ideas y nuevas propuestas para cambiar este destino que nos viene impuesto. El premio nobel de economía de 1981 James Tobin que propuso ya en 1978 la tasa sobre las operaciones bursátiles que ha pasado a llevar su nombre, la Renta Básica como un derecho de ciudadanía, el movimiento antiglobalización que lleva años planteando propuestas para otro mundo posible o el Foro Social Mundial como modelo de participación democrática en contraposición a los oscuros manejos de los grandes foros económicos.
Ignacio Ramonet es director de Le Monde diplomatique, catedrático y experto en geopolítica y estrategia internacional, autor de libros como La golosina visual, Cómo nos venden la moto, o Guerras del siglo XXI. Ramón Chao es periodista de larga trayectoria y escritor con una abundante obra que reune por igual ensayo y novela. Por su parte Jacek Wozniak es pintor y autor de las hermosas ilustraciones de este libro.

jueves, 1 de octubre de 2009

El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII) Una ciudad sitiada

Jean Delumeau, El miedo en Occidente (siglos XIV-XVIII. Una ciudad asediada, Madrid, Taurus, 1989.
Título original: La peur en Occident aux XIV et XVIII siècles. Une Cité assiégée
Versión castellana de Mauro Armiño
El miedo es algo consustancial al ser humano, desde siempre, el hombre ha convivido con el miedo y sus acompañantes la angustia, la sensación de inseguridad, el pavor a lo desconocido y a las realidades de pesadilla. Tratar de acotar los miedos de nuestra especie, sería una labor inacabable. Incluso el hombre occidental de hoy, con sus calles bien iluminadas, sus medidas de seguridad, su ciencia, y que se ríe de los miedos antiguos, no ha dejado de descubrir miedos "modernos".
Cuándo en los postreros tiempos de la Edad Media, a la vez que se vislumbraban los cambios que llevarían al Renacimiento, las desgracias acosaban a Europa. La Peste negra desde 1348 devastaba las ciudades y los campos, pareciendo que la humanidad entera sucumbiría ante sus envites, el pánico se apoderaba de las almas ante la terrible enfermedad. Nos han llegado una buena cantidad de documentos de personas que en lo peor de la epidemia se dedicaron a dejar constancia de un miedo tan real que incluso llevaba a los padres a abandonar a sus hijos buscando una remota posibilidad de salvarse.
En la ciudad de Viena en el siglo XVI, nos dice Delumeau, era practicamente imposible que se permitiera la entrada a alguien tras la puesta de sol y el cierre de la puertas, mientras un fuerte retén de guardia permanecía cada noche alerta, preparados para cualquier situación. La ciudad de inicios de la Edad Moderna tenía miedo de quien pudiera entrar en ella amparado en la oscuridad.
Es viejo el miedo a los aparecidos, a los fantasmas de los ya acabaron su vida en este mundo. Para los habitantes de estos siglos, ese era un miedo muy real que llevaba a realizar cantidad de ceremonias y exorcismos que impidieran el regreso amenazador de los que ya murieron. La noche se convirtió en hermana del miedo y desde luego nadie se atrevía a acercarse en la oscuridad a los lugares donde se creía que se producían apariciones.
También el arte de la Edad Moderna está lleno de imágenes de pesadilla donde encontramos todo el repertorio de los miedos de la época: aparecidos, danzas de la muerte, representaciones del infierno, estragos de la Peste.
Jean Delumeau, uno de los grandes historiadores de las mentalidades ha hecho un sistemático estudio de los miedos reales e imaginarios de Occidente en los siglos de la Edad Moderna. Siglos convulsos en los que se sucedieron herejías, terribles epidemias, guerras, conflictos religiosos en donde el ser humano se veía continuamente asediado por peligros reales y otros inventados que a sus ojos eran igual de palpables.
Foto: Brueghel el viejo, El triunfo de la muerte, 1562

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Historia de Europa. Desde las invasiones hasta el siglo XVI

Henri, Pirenne, Historia de Europa. Desde las invasiones hasta el siglo XVI, México, FCE, 2004
Título Original: Histoire de l´Europe des invasions au XVI Siècle
Versión española de Juan José Domenchina

En el prefacio de la presente edición Jacques Pirenne, hijo del autor, cuenta como una mañana de Marzo de 1916 en la Bélgica ocupada por los alemanes, se presentó en la casa familiar un oficial germano con órdenes de llevarlo a la comandancia sin dar más explicaciones. Su mujer e hijos no volverían a verlo hasta practicamente el final de la guerra. Lo que pretendían los ocupantes con la detención de Pirenne y de otros profesores belgas era forzar a las universidades a volver a abrir sus puertas que permanecían cerradas desde el inicio de la guerra para contribuir a dar esa imagen de normalidad con la que todos los ocupantes sueñan.
De esta forma, Henri Pirenne pasó por varios campos de concentración y en todos ellos se convirtió en una figura activa en la organización de la vida en los campos, donde entre otras cosas colaboró en organizar diferentes cursos para que los prisioneros universitarios no perdieran del todo su proceso de aprendizaje. Los alemanes que no vieron con buenos ojos estas experiencias le confinaron finalmente en la ciudad de Creuzburgo en Turingia. Es allí donde Pirenne, sin libros, sin sus notas, escribiría esta obra. El mismo comenta que la redacción de este libro fue fundamental para no dejarse abatir por la desesperación. Como dirá, "lo esencial es matar el tiempo y no dejarse matar por él".
Pero este libro, escrito en tan difíciles circunstancias, se convertiría en un clasico de la historiografía europea, un libro que cualquier estudiante o aficionado a la historia debería leer. En él encontramos un magnífico repaso a este largo período, lleno de profundas reflexiones sobre cada momento histórico. En la obra Pirenne expone sus más importantes teorías, sin duda por la que es más conocido es su teoría de que la Edad Media no comienza con la caída del Imperio Romano a manos de los pueblos germánicos, ya que estos, rápidamente asimilados al cristianismo y a las instituciones romanas que pretenden continuar, mantienen la unidad del mundo romano en torno a la cuenca mediterránea. Para él, la verdadera ruptura que dará paso al mundo medieval será la invasión musulmana que cerrará el mediterráneo a occidente obligándole a replegarse sobre sí mismo. Provocando finalmente el cese del comercio y las relaciones que habían caracterizado al Imperio y con ello la ruina de las ciudades que abriría el camino a la sociedad feudal.

Foto: Vista de Creuzburgo

miércoles, 12 de agosto de 2009

El mundo en la Antigüedad tardía. De Marco Aurelio a Mahoma

Peter Brown, El mundo en la Antigüedad tardía. De Marco Aurelio a Mahoma, Madrid, Taurus, 1989.
Título original: The World of Late Antiquity
Traducción de Antonio Piñero

La historia a la que Peter Brown nos acerca en este libro, es la historia de como un mundo homogéneo y perfectamente interconectado va a desembocar en el espacio de pocos siglos en tres mundos diferentes y practicamente irreconciliables. Así, el mundo en torno al mediterráneo dará lugar en la Antigüedad tardía al Occidente católico, al Oriente bizantino ortodoxo y al pujante y expansivo mundo musulmán tras las predicaciones de Mahoma.
Tradicionalmente se vino considerando la Antigüedad tardía, como un irremisible y lento proceso de decadencia del Imperio romano, minado en su interior por el ascenso del cristianismo y el abandono paulatino de las costumbres antiguas que le habían llevado al culmen de su poder, y acosado desde el exterior por pueblos bárbaros a los que ya no era capaz de contener.
Sin embargo Brown nos ofrece una perspectiva diferente, con unas sociedades capaces de hacer frente a los nuevos tiempos, y que se mantenía enraizada en tradiciones clásicas que perdurarán aún en los tres ámbitos en los que el mundo mediterráneo quedará dividido al final del periodo. Será esta una época rica en la que se sucederán crisis y resurgimientos, y una mezcla de antiguas y nuevas formas de vivir y de relacionarse que convivieron y dieron forma a un espacio que abandonaba su antigua unidad para avanzar por caminos diferentes hacia una nueva edad.
Peter Brown es uno de los estudiosos más importantes de la Antigüedad tardía, y es reconocido por sus novedosos enfoques en su acercamiento a esta época. Ha sido profesor en prestigiosas universidades como Oxford y Londres en Inglaterra y Berkeley y Princeton en los Estados Unidos. En 2008 ganó el premio Kluge Prize en reconocimiento por sus estudios.

Foto: Los Tetrarcas, escultura en pórfido, de San Marcos de Venecia.