
Título original: Globalisation, le pire est à venir. Irégalits croissantes, gaspillage des ressources, spéculation financière, course absurde aux profits et implosion de l´Europe
Traducción: Carlos Zito
El proceso conocido como Globalización del que se empezó a hablar al poco de derrumbarse el Muro de Berlín y que según sus más fervientes seguidores iba a convertir el mundo en un inmenso mercado libre que acabaría llevando el bienestar por doquier y al que había que sumarse de inmediato y sin condiciones para no perder el tren de la mundialización del bienestar sin cuento, se ha convertido sin embargo en una máquina de generar desigualdades y de despilfarrar recursos sin más ley que la de la del beneficio a corto plazo.
Hemos asistido y sufrimos las consecuencias del sistema financiero intenacional, sin ninguna regulación, los inversores dejan de lado los proyectos productivos y se centran en sectores como el inmobiliario donde ven más posibilidades de beneficio en menos tiempo, han inflado así una burbuja especulativa desenfrenada que al estallar ha causado un terremoto económico que va dejando por el camino montones de víctimas. Sin embargo, para los inversores la conmoción ha durado poco, tras un poco de mareo se han dedicado a buscar nuevos sectores especulativos donde situarse y seguir ganando y de momento lo han encontrado en las materias primas, incluídas las alimentarias, que ya han empezado a subir de precio y nos amenazan con una nueva burbuja de consecuencias quizá peores.
La búsqueda de beneficio en las empresas hace que usando la libertad de comercio, deslocalicen sus industrias hacia países con bajos salarios, con desprotección social y con nulo respeto al medio ambiente. Condenando a esos países a ser meros proporcionadores de mano de obra barata. Mientras en los países tradicionalmente industriales como los europeos, el tejido productivo es desmantelado, desapareciendo los anteriores empleos en la industria por nuevos en los servicios, con menos protección social y con peores salarios, sin contar el desempleo que se hace crónico en numerosas regiones. Cada vez las desigualdades salariales son mayores en el interior de los países, y algunos ya hablan de una nueva realidad social caracterizada por el fin de la clase media.
Otro asunto es el del medio ambiente, ya que cuando se busca un beneficio inmediato uno no se para a pensar en el futuro del planeta. Pero ese futuro está cada vez más cerca, y la devastación de nuestro mundo va camino de ser irreversible si continúa el despilfarro actual y la total indiferencia hacia la naturaleza.
Lo peor está por llegar es lo que nos dicen Patrick Artus y Marie-Paule Virard en este libro que nos introduce en un futuro muy cercano que no es nada halagüeño si no se piensa la economía desde posiciones más racionales. Hacen falta auténticos pactos a nivel mundial sobre comercio, sobre desarrollo, sobre condiciones laborales y sociales, sobre medio ambiente, sobre educación...sin ellos la globalización sólo puede ir a peor. Dedican también los autores un capítulo a la más inmediata realidad europea, insistiendo en que es imposible crear una auténtica Unión Europea sin una federación fiscal que equilibre una zonas con otras, y que potencie un uso de los recursos económicos no a nivel de cada país sino a nivel europeo. Tweet