
Mónica Charlot y Roland Marx, Londres 1851-1901. La era victoriana o el triunfo de las desigualdades, madrid, Alianza, 1993.
Título original: Londres, 1851-1901. L`ère Victorienne ou le trionphe des inégalités
Versión española de Juan Antonio Matesanz
En 1851 se inaugura en Londres la primea Exposición Universal apadrinada por el príncipe Alberto, el objetivo de la exposición está claro en la mente de sus impulsores, mostrar la preeminencia de Gran Bretaña entre todas las naciones del momento. No sólo su imperio es ya el más extenso y sus flotas dominan todos los mares, además las naciones tienen que reconocer la superioridad y el dinamismo de la industria británica que ha contribuído a alumbrar un mundo moderno que ha abierto un camino que todos los países han de seguir en pos del progreso y un mayor desarrollo. Londres, la gran urbe que es centro y eje de su poder se eleva sobre todas las ciudades. El Crystal Palace, mole de hierro y cristal se erige en catedral de la nueva era.
Londres en esta época es el inmenso prototipo de un mundo en transformación, la ciudad triplica su población en este periodo, a ella afluyen por miles los campesinos que han sido expulsados de sus tierras por la creciente mecanización y que esperan ganarse la vida en la gran ciudad. Estos obreros llenarán los barrios pobres que serán la constante preocupación de los higienistas por sus malas condiciones sanitarias.
La city se convertirá ya en esta época en el corazón de la economía mundial, allí se toman las decisiones que afectarán hasta en los más recónditos lugares del planeta, banqueros de todo el mundo disputarán por tener sucursal abierta en este pequeño espacio donde se maneja la riqueza del mundo.
Londres será también la ciudad dual por excelencia, se podría pasar de la más escandalosa riqueza a la más absoluta miseria andando sólo unas pocas millas, la gran urbe moderna es también la ciudad de todas las desigualdades. No es extraño que se convirtiera en el punto de llegada de todos los rebeldes, aquí vivirá y escribirá Carlos Marx desde 1850 y aquí se establecerá la I internacional hasta 1873.
En esta segunda mitad del Siglo XIX, Londres se nos presenta como una ciudad apasionante, ciudad a la vez del lujo y la fetidez, sociedad dual por excelencia. Una ciudad donde conviven nobles, banqueros, legiones de obreros, escritores, conspiradores de todas las clases, prostitutas, criminales, donde se enfrentan los más altos ideales con las más bajas pasiones, Sherlok holmes con Jack el destripador.
Foto de cabecera: William logsdail, St. Martin´s in the fields, 1888. The Tate Gallery. Londres Tweet